10 cosas que debes hacer en Logroño

Logroño, mi ciudad natal, mi lugar de residencia y el punto de partida de todos mis viajes.

Es la Capital de La Rioja, Comunidad Autónoma situada en el Norte de España, y limita por el norte con la provincia de Álava, en el País Vasco.

La ciudad contaba en el último censo de 2015 con poco más de 150.000 habitantes, lo cual no es una cifra demasiado alta comparándola con las grandes ciudades del país como Madrid, Barcelona o Valencia, pero está en la media de las capitales de provincia españolas.

Logroño ha sido Ciudad Europea del Deporte en 2014, Capital Española de la Gastronomía en 2012 y en varias encuestas realizadas a nivel nacional, ha sido elegida como una de las mejores ciudades de España para vivir. Y eso es debido a que en ella se pueden encontrar todos los beneficios que brinda una capital, pero en el contexto de una ciudad cómoda, tranquila y acogedora.

Si tienes pensado visitar la ciudad, estos son los lugares que no deberías perderte:

1. Paseo por el Parque del Ebro

El río Ebro es el río más caudaloso de España y el segundo más largo después del Tajo. Cruza la ciudad de Logroño de Oeste a Este, sirviendo la cuenca del río además como frontera entre La Rioja y Álava, asentándose la ciudad en la ribera Sur del río.

Parque de la Ribera de LogroñoDesde que se fundó la ciudad siempre ha existido un espacio virgen entre ella y el río, probablemente por respeto a sus desbordamientos, donde por ejemplo en el Siglo XVII se encontró el Convento de Valbuena y en el Siglo XIX una Central Eléctrica. A partir del Siglo XX comenzó a ser una zona popular de tránsito y ya en los años noventa, se emprendió el proceso de construcción de un gran parque que se extendiera a lo largo del río.

Hoy en día existe un paseo en la orilla derecha del río que conecta incluso con los extrarradios de la ciudad, y que recorre varias zonas verdes como el Parque del Ebro, en el que aún se pueden ver recuerdos de lo que antaño hubo allí, como la chimenea de la antigua central eléctrica; o el Parque de la Ribera, donde actualmente también se encuentran la Plaza de Toros de Logroño y el Palacio de congresos, más conocido como Riojaforum.

Durante el paseo, se pueden observar varios de los puentes que cruzan a la ribera norte del río, algunos tan emblemáticos como el Puente de Piedra, el Puente de Hierro, o el más nuevo Puente de Práxedes Mateo Sagasta.

2. Paseo por la Calle Portales

Calle Portales de LogroñoEsta calle peatonal, es una de las principales del casco antiguo de Logroño, y antes de la expansión de la ciudad en el Siglo XX, fue una de las principales de toda la ciudad. Su denominación se debe a los soportales del Siglo XIX que ocupan la mayor parte de la acera derecha de la calle y en donde se pueden encontrar hoy en día diversos negocios y locales.

La calle Portales surge desde la curva donde termina la Avenida de la Paz para dar comienzo a la calle Muro del Carmen, y desemboca en la famosa Fuente de Murrieta, punto de encuentro de los logroñeses en diversas celebraciones.

Antes de comenzar el recorrido, a la derecha de la calle, es recomendable visitar la Iglesia de San Bartolomé, la más antigua de la ciudad (Siglo XII), situada en la plaza homónima.

Ya en la misma calle, se puede observar a su derecha, la ilustre Casa de los Chapiteles, del Siglo XVI, donde a partir de 1862 se situaba el Antiguo Ayuntamiento de Logroño y actualmente sede del Instituto de Estudios Riojanos.

Plaza del mercado de LogroñoOtro lugar imprescindible durante el recorrido de la calle, es la Plaza del Mercado, donde se encuentra la Concatedral de Santa María de la Redonda, del Siglo XV, que en su interior alberga un cuadro de Miguel Ángel, “La crucifixión”, y que se puede visitar de forma gratuita.

Casi al final de la calle, se encuentra a su izquierda el Palacio del Espartero, del Siglo XVIII donde vivió el general Espartero tras retirarse de la política, y que desde 1971 es el Museo de La Rioja, con una exposición de pinturas y esculturas de los Siglos XII al XIX, entre otras.

Antes de llegar al final de la calle, también se puede ver la Biblioteca de la Rioja y la Oficina de Turismo de Logroño.

3. Murallas del Revellín

Puerta del Revellín de LogroñoEl General Asparrot, comandante de las tropas de Francisco I de Francia, asedió Logroño el 25 de Mayo de 1521, mientras que el capitán Vélez de Guevara organizaba la defensa de la ciudad.

La Muralla del Revellín y la Puerta del Camino, son dos de los restos históricos de aquella época (se construyeron un año después del asedio) que se pueden encontrar al final de la calle Marqués de San Nicolás, paralela a la Calle Portales.

Actualmente, desde la sala de exposiciones El Cubo del Revellín, se pueden realizar visitas guiadas en diferentes idiomas por las diferentes zonas rehabilitadas de la muralla y sus alrededores.

Justo antes de llegar a la muralla, se encuentra el Parlamento de La Rioja.

4. De tapas por Logroño: La Laurel

Ir de tapas por la Calle del Laurel es más que una tradición en Logroño. Sin duda, si eres amante del buen comer y te gusta el buen vino, debes conocer una de las costumbres más arraigadas en la ciudad y una de las mejores experiencias que podrás vivir en La Rioja.

Calle Laurel de LogroñoLa Calle Laurel discurre paralela a la calle Bretón de los Herreros, en pleno casco antiguo, donde se encuentra el Teatro Bretón de los Herreros, inaugurado en 1880 y considerado uno de los centros de exhibición más importantes del país.

En sus inicios, los bares de la zona ofrecían vino de la tierra y raciones de embutido o queso y a medida que pasó el tiempo, cada bar se ha ido especializando en diferentes tapas hasta convertirse hoy en día en la mayor concentración de especialidades gastronómicas de toda La Rioja.

La Calle Laurel fue bautizada como “La senda de los elefantes”, debido a la “trompa” que presentaban los valientes que se atrevían a tomarse un vino en cada bar. Entre las 20h y las 23:30h y sobre todo en fin de semana, es muy común ver grupos de amigos y familiares ir de bar en bar, sin tiempo de sentarse en ninguno de ellos, y disfrutando de la calidad culinaria y buen ambiente que allí se puede encontrar.

Actualmente la zona de tapas se ha extendido por las calles colindantes, y hay más de 60 bares a lo largo de la Travesía del Laurel, Calle del Laurel, Calle San Agustín y Calle Albornoz.

Por supuesto, aunque la Calle Laurel sea la más famosa y concurrida, existen otras zonas en la ciudad para ir de tapas como por ejemplo la zona de la Calle San Juan o la zona de la Calle Maria Teresa Gil de Gárate, conocida como La Laurel “Pobre”, debido a sus precios más económicos.

5. Mercado de San Blas

Plaza de Abastos de LogroñoSoy de la opinión de que para conocer el ritmo al que se mueve una ciudad y como viven sus habitantes, es necesario adentrarse en uno de sus mercados y el Mercado de San Blas, también conocido como la Plaza de Abastos, es uno de los más simbólicos de Logroño, con alrededor de 40 puntos de venta en total, entre carnicerías, charcuterías, pescaderías y fruterías, entre otros.

Situado entre la Calle Sagasta, donde se encuentra su fachada principal, y la Calle Capitán Gallarza, fue inaugurado en 1930, restaurado en 1987 y desde entonces, se va adaptando a los tiempos modernos con ascensores de carga y para el público en general.

6. Iglesia de Santiago el Real

Iglesia Santiago el Real de LogroñoLa Iglesia de Santiago el Real es la iglesia con origen más antiguo de Logroño e incluso se cuenta que el mismísimo apóstol Santiago predicó por la zona, siendo su discípulo Arcadio quien fundó en el lugar el primer templo cristiano de la ciudad. Fue ampliada en el año 844 tras la batalla de Clavijo y destruida en un incendio posteriormente.

El edificio que se puede observar actualmente, data del Siglo XVI y desde 1981 es declarado Monumento de interés Cultural. En su interior se encuentra una imagen del Siglo XIV de la Virgen de la Esperanza, patrona y alcaldesa mayor de Logroño, que cada 11 de Junio es sacada en procesión en las Fiestas de San Bernabé, patrón de la ciudad, y cada 18 de Diciembre, en su honor.

7. Ayuntamiento de Logroño

Ayuntamiento de LogroñoEl Ayuntamiento de Logroño estuvo ubicado en el Palacio de los Chapiteles desde 1865 hasta 1980, y desde 1981 se encuentra en Avenida de la Paz, donde se construyó un edificio formado por dos triángulos dispuestos de tal manera que proyectan una amplísima plaza.

Desde el balcón del Ayuntamiento se lanza el cohete que da comienzo a las Fiestas de San Mateo, en la semana que engloba el 21 de Septiembre, día del Santo. Además, en la plaza suelen celebrarse conciertos en fechas señaladas, exposiciones e incluso el Belén de Navidad.

Anexo al Ayuntamiento se encuentra el Auditorium Municipal, donde durante todo el año hay actividades artísticas como obras de teatro o conciertos varios, como por ejemplo, los de la Banda de Música de Logroño.

8. Paseo del Espolón

General Espartero en el Espolón de LogroñoEl Paseo del Príncipe de Vergara, más conocido por los habitantes de Logroño como el Paseo del Espolón, es una de las plazas más emblemáticas de la ciudad, y probablemente la más céntrica.

A su alrededor se encuentran edificios históricos, financieros y administrativos, así como la zona peatonal conocida como el Paseo de las Cien Tiendas. En su interior, entre sus jardines, se encuentra el Monumento al General Espartero, que se encuentra subido a su caballo en medio de una bonita fuente, inaugurado en 1895. Además dispone de un pequeño edificio en el que se encontraba la antigua Oficina de Turismo, y donde en su parte trasera alberga un escenario llamado “La Concha”, inaugurado en 1954, donde se celebran conciertos y otros eventos.

En la plaza se celebra el acto más importante de las Fiestas de la Vendimia Riojana, las Fiestas de San Mateo, donde se realiza la ofrenda del primer mosto a la Virgen de Valvanera.

9. Centro de la Cultura del Rioja

Centro de cultura del Rioja de LogroñoEl Centro de la Cultura del Rioja es un espacio moderno a modo de museo, situado en el reformado Palacio de los Yangüas del Siglo XVI, en pleno casco antiguo de Logroño, en donde se podrá deleitar con exposiciones culturales y gastronómicas que hacen referencia a todo lo que engloba el mundo de la cultura del Vino de Rioja.

Se inauguró en 2015 pero ya se ha convertido en uno de los puntos claves del turismo enológico en La Rioja.

10. Visitar una bodega en Logroño

Puede que no seas un amante del vino, o simplemente puede que ni siquiera te guste tomarlo, pero realizar una visita a una bodega de vino en La Rioja es toda una experiencia, muy recomendable para todo el mundo.

A lo largo de todo el territorio de la Rioja Alavesa existen infinidad de bodegas y muchas de ellas cuentan con visitas guiadas a través de sus instalaciones. En ellas se puede observar como han ido evolucionando los métodos para la elaboración del vino desde hace décadas hasta ahora, se puede recorrer los laberínticos pasillos de sus bodegas llenos de barricas y de olores inconfundibles, algunas incluso guardan una vinacoteca con botellas de más de un siglo de antiguedad, y sobretodo, si te apetece, degustar la calidad de sus productos.

Bodega Marqués de RiscalMi recomendación siempre es la misma cuando alguien me pregunta, la Bodega Marqués de Riscal de Elciego, la más antigua y tradicional de la zona, fundada en 1860, que compagina la tradición y modernidad, al incorporar en 1998 un espacio para el ocio llamado “La ciudad del vino”, donde se puede disfrutar de sesiones de vinoterapia, un museo del vino, un centro de investigación y formación enológica y en el que destaca el edificio del hotel, diseñado por el famoso arquitecto Frank Ghery. He realizado la visita guiada varias veces con diferentes amistades que visitaban nuestra tierra, y en diferentes épocas además y nunca ha dejado a nadie insatisfecho.

Si no se dispone de tiempo o ganas para salir fuera de Logroño, la mejor opción probablemente sean las Bodegas Franco Españolas, fundadas en 1890 y situadas junto al puente de piedra, a la izquierda del Río Ebro.

¿Aún tienes ganas de más?

Embalse de La Grajera de LogroñoExiste un lugar que todos los ciudadanos de Logroño han visitado alguna vez, y que muchos visitan a menudo, situado a 6km de la capital y con buenos accesos para ir a pie, en bicicleta o en coche. Se trata del Embalse de La Grajera, construido en 1883 para almacenar agua procedente del Río Iregua. El entorno del embalse se acondicionó en 1999 para su uso como parque recreativo y desde entonces el lugar es perfecto para pasar un día en el campo con familia o amistades, sin necesidad de alejarse de la ciudad. En sus instalaciones se puede aparcar fácilmente, y disponen de bar, restaurante e incluso uno de los campos de Golf de La Rioja.

Como última recomendación, añadiré una de las mejores vistas de la ciudad, la cual se obtiene desde el Monte Cantabria, que se ubica al otro lado del río Ebro. Para subir a su cima hay un camino que parte desde el Cementerio de Logroño, prácticamente pavimentado hasta la cima (quitando un pequeño tramo final) que se puede realizar en coche sin problemas.

Espero que después de leerme, te des cuenta de que en Logroño te esperan muchos lugares por conocer, y que pronto vengas a visitarlos. En esta ocasión me he centrado sólamente en la capital, pero próximamente os hablaré sobre los rincones que esconde el resto de La Rioja.

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