Angkor, imperio rescatado de la selva de Camboya

Angkor, en pleno corazón de Camboya, es una región fascinante del sudeste asiático que albergó las diferentes capitales del Imperio Jemer durante su época de esplendor, entre los Siglos IX y XV.

En nuestro viaje por el sudeste asiático, visitamos esta zona de Camboya antes de adentrarnos en Tailandia. Nos alojamos en la ciudad de Siem Riep, donde durante tres días y tres noches tuvimos un guía y conductor de tuk-tuk magnífico. Su nombre es Bunhoeuy (www.angkorconductor.com) y además de guía y conductor es profesor de Español. Nos transportó y acompañó cada día desde bien temprano hasta finalizar el recorrido acordado y diseñado previamente con él, y fue un auténtico placer poder conocerle, descubrir su cultura y poder compartir con él su pasión por Angkor.

Si tienes pensado visitar Angkor, te aconsejo que no lo planees como una visita diaria, ya que aunque podrás conocer Angkor Wat, que es el templo más famoso, y sus alrededores, te perderás gran parte de la magia que tiene este lugar. Así que si puedes mi consejo es que al menos reserves dos, o mucho mejor si son tres días, para esta parte del viaje. Investiga antes de ir las zonas o templos que más interés despierten en tí, o simplemente realiza el mismo recorrido que hicimos nosotros, realizando los dos circuitos recomendados, el corto y el largo y además visitando Beng Mealea y el pueblo flotante de Kampong Phluk. De esta forma te acercarás muchísimo más a la forma de vivir y cultura de los camboyanos, y tendrás una experiencia mucho más enriquecedora, sin duda.

Un poco de historia

Todo comenzó cuando el rey Jayavarman II, en el año 802, decidió construir grandes templos y obras religiosas para tratar de agrandar la imagen de su ascendencia divina sobre las tribus cercanas. Esta tradición la continuarían sus sucesores durante siglos, llenando de esta forma la región de Angkor de infinidad de templos, hasta que a mediados del Siglo XV, y aún hoy en día misteriosamente, la zona fue abandonada, y con el paso del tiempo, engullida por la naturaleza.

Antes de la construcción de los templos, las tribus Jemer de la región tenían una primitiva religión politeista, que progresivamente fue suplantada por las religiones provenientes de la India, ya que sus comerciantes pasaban meses en Camboya esperando que la temporada de lluvias finalizara. El hinduismo fue la religión predominante hasta el Siglo XII, época en la que se construyeron la mayoría de los templos, muchos de ellos con escaleras pronunciadas intentando representar el ascenso al Monte Meru, considerado como el hogar de los dioses y el centro del universo hindú. A partir del Siglo XII y de la entrada del budismo, los templos se tornaron más horizontales y las imágenes de Buda reemplazaban toda la iconografía hinduista anterior.

El periodo de mayor esplendor en Angkor fue durante el reinado de Jayavarman VII, quien amplió las fronteras del imperio y mandó construir algunos de los templos budistas más importantes, que posteriormente, serían semidestruidos por Jayavarman VIII tras su reconversión al hinduismo a finales del Siglo XIII.

Tras este reinado, el esplendor de Angkor comenzó a decaer debido a las repetidas invasiones de los mongoles y los siameses, que acosaban al imperio Jemer. En 1432, la capital de Camboya se trasladó a la actual Nom Pen y en 1594 el imperio es conquistado por los siameses y Angkor finalmente abandonado.

Angkor en la actualidad

Ya que las distancias dentro de Angkor, son considerablemente grandes, la mejor opción para recorrer la zona es contratar un conductor que os lleve de un templo a otro. Existen dos opciones, el taxi que dispone de aire acondicionado y es más rápido, o el tuktuk, mi opción preferida, donde el aire te da en la cara y puedes disfrutar plenamente de las vistas, del recorrido y de lo que vas encontrando a través de él. También podéis contratar un guía, en caso de que queráis que además os acompañen dentro de los templos y os expliquen todo más detalladamente.

En la actualidad, hay contabilizados más de 900 monumentos en la zona de Angkor, los cuales se han ido rescatando de la selva que los había engullido.

La entrada para un día cuesta 20 dólares, la de tres días cuesta 40 dólares y la de una semana cuesta 60 dólares.  Lo más destacable (que indico más abajo) puede verse en dos o tres días, así que lo más normal es comprar la entrada de 40 dólares, realizar los dos circuitos recomendados (corto y largo) y el tercer día, con la validez de la entrada todavía y depende del tiempo disponible, realizar alguna visita complementaria como podría ser Beng Mealea o algún pueblo flotante.

Angkor Wat es el templo más importante e impactante de todo Angkor, y además, es el único que no tuvo que ser rescatado de la selva, ya que jamás fue abandonado, siendo cuidado durante siglos por los monjes budistas.

Angkor participó en la elección de las Nuevas siete maravillas del mundo moderno, pero finalmente no fue elegida entre las ganadoras.

Itinerario de tres días por Angkor

Para nuestra visita a Angkor, nos organizamos con Bunhoeuy, nuestro guía y conductor de tuk-tuk, al cual le pagamos 80$ entre los dos para que estuviera con nosotros los tres días, y acordamos realizar el recorrido con el siguiente circuito que tras horas de lectura y búsqueda de información había diseñado yo mismo:

PRIMER DÍA (ver en detalle)

  • Banteay Srei
  • Beng Mealea
  • Pueblo flotante de Kampong Phluk

SEGUNDO DÍA (ver en detalle)

  • Amanecer en Angkor Wat
  • Banteay Kdei
  • Srah Srang
  • Ta Phrom
  • Ta Keo
  • Thommanon
  • Chau Say Tevoda
  • Antkor Thom
    • Bayon
    • Baphuon
    • Phimaneakas
    • Terraza de los Elefantes
    • Terraza del Rey Leproso
  • Phnom Bakheng
  • Angkor Wat

TERCER DÍA (ver en detalle)

  • Prae Roup
  • Mebon del Este
  • Ta som
  • Neak Pean
  • Preah Khan

También te podría gustar...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

4 × cinco =